Las discusiones sobre el pensamiento.

17.09.2012 02:16

 

Las discusiones sí llevan a un lugar, sobre todo las rigurosas y bien realizadas, que tienen lógica. En cambio no discutir y decir «¡Oh! Cada quien tiene su punto de vista y ya» sí que no lleva más que a la insensatez, pues eso es no poner a prueba tus ideas y creer que lo sabes todo o que eres infalible. Y lo peor: dado que no haces dialectica con tus ideas, te las quedas y te las crees, como si no pudieras estar equivocado.
 
Sinceramente, no importa que tengamos percepciones diferentes. Lo que importa es saber si nuestras creencias sobre la realidad son verdaderas o no; y tomar una actitud negativa a la discusión impide poner a prueba las creencias para saber si son verdaderas.
 
Cualquiera cosa que sea verdad resisitirá cualquiera prueba correcta rigurosa de verdad. Cualquiera mentira no resitirá cualquiera prueba. Y si tú crees que lo que crees es verdad no debes temer ponerlo a prueba; pues solo a partir de probarlo constantemente es que puedes estar justificada en creer que es verdad y aplicarlo. 
Además las conversaciones no tendrían mucho sentido sin la dialéctica, serían monólogos simultáneos y no diálogos, pues no se estarían confrontando y depurando las ideas; solo hablaríamos para saber «que cree el otro» y no cuestionarlo; y sinceramente, en el caso de creencias sobre la realidad exterior a las personas, no interesa mucho lo que alguien crea dogmáticamente; pues importa saber como es la realidad y no como alguien cree que sea, además de que es inútil coleccionar opiniones.
 
La filosofía nace por el metodo de la cuestion y los buenos pensamientos se piensan cuestionando. Aceptar cualquier cosa porque nos parece bonita o satisface un ego o vació interno, no es algo racional por parte de la conciencia que lo hace. Si decimos ser pensantes y racionales debemos actuar como tal sirviendo a la lógica. 
Podemos estar en muchos errores pero si no entramos en una buena discusión que nos puede sacar de los errores; seremos pensadores limitador a pocos juicios racionales.
Darwin Roney Arana.